Un poema de José Alcaraz. Sí, es amigo mío pero antes, y a pesar de esa tara, es poeta



Materia invisible



Silencio, el aire está de luto.
Luto blanco y abstraído. Bondadoso, alegre.
Emociones del tamaño de un sabor a azúcar
vuelan por el aire que circunda mis pensamientos.
Si mi alma tuviera fronteras, serían de agua,
igual que las de mis ojos, y en ellas habría sueños
montando guardia ahora mismo.
Me evaporo, despavesando las últimas cenizas de mi cuerpo.
Me rezo a mí mismo una oración inventada
por esa parte de mi sombra que no conozco,
suspendido en neuronas sensibles,
imágenes sofisticadas y palabras taxativas.
Duro así lo que tarda en llover. Y la lluvia soy yo.
Y caigo sobre el ruido del planeta,
sonando de la misma forma
que un metal golpeado por el paso de la vida.


Copiado y pegado sin permiso de El coloquio de los perros Nº 20, primavera 2008.

Aprovechando el último verso del Conde Niño, y porque me apetece por un motivo en concreto, me despido por hoy con una inmejorable canción de Nacho Vegas: 8 ½.



4 espiraciones

  1. Muy elegante el nuevo look.

  2. Leo del Mar Says:

    Me congratulo por ello. No llega a tus excelentes encabezados pero todo se andará.
    TERRORIZER NOW!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  3. Conde Niño Says:

    A mí también me encanta la nueva imagen y que pongas este poema mío. Gracias. Sigo en La Manga, a partir de hoy sólo por las tardes.

  4. Leo del Mar Says:

    El poema, Conde Olinos, lo merece.