La agenda de mañana, viernes 12, deberá incluir forzosamente el acontecimiento histórico-literario de Avilés, he dicho
Presentación en palacio de Elogio del proxeneta
Pongo en tu conocimiento que el próximo viernes día 12 de junio, a las 20 horas, tendrá lugar en Avilés, en el Palacio de Valdecarzana (zona Ayuntamiento) y en rigurosa primicia mundial, la presentación del libro "Elogio del proxeneta" publicado recientemente en Madrid por Ediciones Escalera en su colección Trayectos. Intervendrán Fernando del Busto, periodista, Leopoldo Sánchez Torre, profesor de la Universidad de Oviedo, y M. J. Romero, escritora. Scarlett Johansson, si consigue hacerse con un hueco en su agenda y se le arregla acercarse, pronunciará también unas palabras en el acto. Por último, me consta que aquejado de una inoportuna gripe porcina, al autor no se le permitirá asistir al evento. Ni falta que hace.
Es más que seguro que al finalizar el sarao, siempre y cuando se ocupen más de cinco sillas del aforo, que lo dudo, se llevará a cabo una degustación del afamado percebe candasín y de la no menos aclamada parrochina de Luanco, regado todo ello con espumosa y abundante sidra de la comarca. Entre los más ruidosos se rifarán profilácticos, peluches, zapatos de tacón, misales, Cohibas, tenedores...
Posted In
Elogio del proxeneta,
Luis Miguel Rabanal,
Otros
|
2
espiraciones
|
Elogín de LA CRÓNICA DE LEÓN
LITERATURA / Novedad
Una vida contada en zapatillas
El poeta Luis M. Rabanal realiza su primera incursión en la prosa con una parodia de los diarios
El poeta nacido en Riello en la actualidad. AMANDO CASADO
Fulgencio Fernández / León
Luis Miguel Rabanal, omañés de Riello, siempre sorprende, para bien. Sorprendió como poeta con una voz bella y diferente en su irrupción en el panorama literario leonés en los años 70 y 80. Y sigue sorprendiendo, como lo acaba de hacer con su primera incursión en el mundo de la narrativa, un volumen de título sorprendente: ‘Elogio del proxeneta’, una profesión que parecía condenada a que nadie la elogiara jamás, aunque el título de Rabanal esconde mucha ironía, como las explicaciones al mismo. “No es muy normal hoy en día comprobar cómo nuestros prohombres -léase: militares, eclesiásticos, banqueros o mismamente los políticos- piden disculpas por sus muchos errores y delitos y desmanes. Mi proxeneta no tiene reparos en pedir perdón por los suyos en un par de ocasiones. Así y todo, si algo tuviese que elogiarle al pobre, digamos que podría ser su enorme humanidad, más o menos parecida a la de cualquiera, por cierto”.
Este libro nació como blog, fueron apareciendo sus textos en este espacio en la Red de Luis Miguel Rabanal, uno de los puntos de contacto con el mundo desde que “a finales de 1997, debido a la tetraplejia producida por un derrumbe doméstico, es usuario de una bonita silla de ruedas. Así y todo, y con dolores, continúa escribiendo, (si hasta el célebre programa de voz con que está dictando texto se pregunta cómo lo consigue). Se conoce que hace poco que dejó de fumar y que es bastante cabezota”, según cuenta él mismo en su biografía. Aquellos textos eran “una parodia de ciertos textos diarísticos que yo por aquellos años frecuentaba. El verdadero origen fue un divertimento para uso privado que pronto dejó de serlo cuando intervinieron algunos fisgones demasiado próximos... Alguien se lo llevó corriendo a un editor leonés que enseguida decidió ponerse manos a la obra y al final, como no podía ser de otra forma, claro, no se publicó”.
En 1997 nació el ‘elogio’. Estuvo a punto de publicarse en un par de ocasiones y ahora lo ha hecho en Ediciones Escalera. Un libro con formato de diario, irreverente, en el que el socialmente denostado proxeneta llega a tener hasta un punto de ternura. “El protagonista quiere ser metáfora o símbolo o como se quiera llamar de algo que no es únicamente la ocupación denostada del chuloputas. Lo demás forma parte consciente e inconsciente de la historia. Hay unos personajes que se comportan de manera determinada, unas situaciones más o menos verosímiles, la vida que se va anotando en un cuaderno pese a quien pese. La vida contada en zapatillas, vaya, y poco más”.
El omañés asegura que este libro le ha permitido jugar a un doble lenguaje, “mi escritura puede ser extremadamente poética cuando es preciso y cuando no, grosera o mordaz, digo yo”, algo que ha puesto al servicio de un libro diferente en el que, reconoce, “me ha dejado más de dos años sin escribir un solo poema, tal ha sido el agobio producido por Elogio del proxeneta”. Bien es cierto que los blogs ‘amigos’ siguen siendo su cordón umbilical con el mundo.
Posted In
Elogio del proxeneta,
Luis Miguel Rabanal,
Otros
|
2
espiraciones
|
Elogio del proxeneta por Ediciones Escalera
(Pinche en la imagen ahora, o luego de leer, o salga de este blog ahora mismo, por favor.)

Posted In
Ediciones Escalera,
Elogio del proxeneta,
Luis Miguel Rabanal
|
2
espiraciones
|
Elogio del proxeneta
Luis Miguel Rabanal, Elogio del proxeneta
Luis Miguel Rabanal
(¿No nos dan ganas de dejar de escribir?)
LLamo POETA a Luis Miguel Rabanal cada cierto tiempo por esta red de redes. No es que tenga ascendente sobre él ni mucho menos, le sobran los motivos. Es por y para mí. Me sirve para recordar, algo así no obstante no se traspapela entre menudencias desentrañadas o no, qué es ser poeta.
El poeta se define por su escritura, claro. En esta definición para nada influyen circunstancias vitales, posturas-imposturas o compañías, e ignorar formatos puede incluirse a gusto propio en cada una de las razones previas, que también quede dicho.
El tal no se guía por otra estrella que no sea belleza y anverso, en la cual cabe, dentro de las innumerables semicircunferencias que la conectan, todo aquello que sea necesario, siendo consciente que no hay diámetro que valga en esta figura. Pero no de un necesario sin más, como el alimento o la evacuación, más bien resulta de un necesario como la luz en la noche o el crujir de nuestras raíces en tierra firme. Palabra de abogado de secano.
Luis Miguel Rabanal es POETA, no sé si lo he dicho antes.
Esto que sigue también es suyo y de, lo recuerdo muy bien y casi de memoria, La última vez, publicado por Ajímez Libros en 2000 (él, a veces, mira la mar):
Mirar el mar con los ojos de mi hijo.
Esperar en cualquier momento el perfecto desvanecerse de las cosas y permanecer
aquí sentado mientras la vida se consume entre las uñas y con exagerada sorna
nos va marcando la hora en el reloj diminuto y fosco de la tarde.
Dejarse de bobadas.
Algún día nos costará muy caro este tiempo oscuro que hemos dejado acontecer
escribiendo palabras, palabras y palabras.
Aunque, tal vez, sea así mejor: desocuparse de todas las ruinas habidas y por haber
y anotar en el negro cuaderno lo que de veras importa.
Mirar el mar con los ojos encrespados de mi hijo.
Posted In
Elogio del proxeneta,
Luis Miguel Rabanal,
Otros
|
2
espiraciones
|
